La semana pasada durante el primer capítulo de la final por el ascenso entre Lobos BUAP y Dorados tuve la oportunidad de presenciar eventos que me dejan mucho que pensar a lo que realmente vemos dentro de un partido de fútbol.
Previo al cotejo, entrevisté a José Luis Sánchez Solá y Hugo Fernández, los directores técnicos de Puebla y Sinaloa en aquella final de 2007 me corroboraron que los jugadores en nuestro balompié son las personas más limpias y las que realmente ven por su carrera y que su futuro siempre se ve inmiscuido por terceras personas.
Regresando a la actualidad, esto fue confirmado, lo que pasó en la agresión entre Escoto y Servio da mucha tela de dónde cortar, no quiero escudar al jugador universitario pero ¿Si el silbante hubiera marcado lo correcto? nada de esto existiría, sin embargo todo esto desembocará en ver de cuánto será la sanción, si vendrá una apelación y si afectará al desempeño en la vuelta.
El último suceso, las conferencias de Gabriel Caballero y Rafael Puente del Río. En la sala de prensa, personal de la Liga MX supervisa y analiza cada uno de los cuestionamientos que realizan los diferentes reporteros, al final ellos concluyeron "Preguntas cómodas a excepto uno, el arbitraje".
Que le estoy dando a entender amigo lector, que el balompié nacional siempre tendrá intereses, los de arriba decidirán a su conveniencia en este caso, creo que se están inclinando por una casa de apuestas que por una universidad pública, ojalá y el próximo sábado en el Estadio Banorte veamos que Dorados o Lobos suban gracias a su fútbol.
Amigos, nos leemos el próximo martes, que tengan una excelente semana. Para cualquier comentario, duda, queja, aclaración o cuestionamiento estoy para servirles.
Mi Twitter: @Luis_APalacios
Recuerden que esta columna es la opinión de quién la escribe y no busca generar conflictos entre los involucrados, sino crear conciencia en cada lector.
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