Aunque La Franja necesita más que un milagro, la dura realidad de los 2 equipos de fútbol profesional de Puebla es que en este Apertura 2013 no son invitados a la fiesta grande en su respectiva liga.
La historia de ambos en este torneo parece ser exactamente la misma. Camoteros y licántropos intentaron recomponer sobre la marcha y cambiaron de entrenadores antes de llegar a la mitad del certamen, pero la clave sucedió antes de que empezara el torneo.
Puebla y Lobos están viviendo de una reestructura tanto administrativa como futbolística. Jesús López Chargoy y Juan Carlos Bozikian, presidentes respectivos, tienen “BIEN” poco más de 1 año dentro de este negocio y día con día van aprendiendo de cómo se maneja el sucio balompié mexicano.
En el caso de los universitarios, Gustavo Moscoso se apoderó y quiso ser dueño, jugó al Mago tratando de formar un equipo y a este le costó la chamba en la jornada 5 y al equipo no ingresar a una liguilla después de 2 años de hacerlo constantemente.
Por la colonia maravillas no cantan mal las rancheras, una vez más una mala pretemporada pagó factura, conflictos entre directiva y Manuel Lapuente, pleitos de promotores orillaron a lo que 1 mes después desnudó Rubén Omar Romano, un equipo que no tiene competencia interna y que al enfrentarse a los grandes se quedó muy corto.
A esto le queda poco, 1 – 2 semanas más y hasta 2014. Lo hecho, hecho esta, las directivas tendrán que reflexionar sobre lo que hicieron bien y mal. Cada uno tiene a hombres (Romano y Hermanos Arellano) que viven para el fútbol, pensando en darle una liguilla y un ascenso a su respectiva afición, misma que está urgida de buenos resultados.
Amigos, nos leemos la próxima, que tengan una excelente semana. Para cualquier comentario, duda, queja, aclaración o cuestionamiento estoy para servirles.
Mi Twitter: @Luis_APalacios
Recuerden que esta columna es la opinión de quién la escribe y no busca generar conflictos entre los involucrados, si no crear conciencia en cada lector.